Es la primera pregunta que nos hace casi todo el mundo, y la respuesta honesta es que depende de cuándo consumes la energía, no solo de cuánta consumes. Vamos a verlo con números.
El ahorro depende del consumo diurno
Una instalación fotovoltaica produce mientras hay sol. Cada kilovatio hora que tu vivienda o tu negocio consume en ese momento es un kilovatio hora que no compras a la comercializadora, y ese es el ahorro grande. Lo que no consumes se vierte a la red y se compensa en factura, pero a un precio notablemente inferior.
Por eso, antes de dimensionar nada, pedimos las facturas y, cuando es posible, la curva horaria de consumo que la distribuidora pone a disposición del titular. Con esos datos reales calculamos qué porcentaje de la producción se autoconsumirá.
Tres escenarios habituales en Galicia
- Vivienda con ocupación diurna. Teletrabajo, jubilación o familia en casa: el autoconsumo directo ronda el 50-65 % y el retorno se sitúa habitualmente entre seis y ocho años.
- Vivienda vacía de día. Sin batería el autoconsumo baja al 25-35 %. Suele compensar dimensionar más ajustado o estudiar la acumulación.
- Pequeña empresa o taller. Es el mejor caso: la actividad coincide con las horas de sol y el autoconsumo directo supera con frecuencia el 70 %.
¿Y la lluvia?
Galicia recibe menos irradiación que el sur peninsular, pero bastante más de lo que la mayoría de la gente supone. A Coruña supera las 1.400 horas de sol equivalentes al año, y los módulos actuales trabajan bien con luz difusa. Además, las temperaturas moderadas favorecen el rendimiento: un panel caliente produce menos que uno templado.
Si quieres una estimación con tus propios datos, escríbenos y te preparamos el estudio sin compromiso.
